035.- CHRISTOPHE
035.- CHRISTOPHE
Eugène
Christophe fue un ciclista francés conocido por haber estado a punto de ganar
el Tour en varias ocasiones y sufrir una serie de desgracias que se lo
impidieron. Especialmente entre ellas la rotura de su horquilla en 1913 bajando
el Tourmalet, su arreglo en Saint-Maire-de-Campan y el coraje para seguir
adelante. También fue el ciclista que vistió por primera vez el maillot
amarillo del Tour, cuando se decidió establecer ese jersey distintivo. O el
inventor de los calapiés. Aunque ahora voy a contar una historia algo menos
conocida, la de la Milán-San Remo del año 1910. Ese año salieron 71 ciclistas y
acabaron la Classicissima sólo ¡cuatro corredores! (o quizá tres, ya veremos).
Al atravesar los Apeninos, en el Turchino, la nieve cubre la carretera.
Christophe supera a Ganna y se encuentra también con Van Hauwaert, que va con
la bici en la mano y abrigado con una capa. No obstante, Eugène sigue adelante
y empieza la bajada. En esto, Christophe empieza a encontrarse mal, congelado,
apenas puede mover un poco la cabeza. Entonces aparece un hombre que ofrece su
casa como refugio a los ciclistas. Ahí paran también Van Hauwaert y Paul. Todos
tratan de recomponerse al calor del fuego. Después de estar casi media hora en
la casa, Christophe, inquieto porque algunos otros ciclistas pasan de largo y
le van aventajando, reanuda la marcha y da alcance a todos los que le preceden.
A cien kilómetros de meta ya vislumbra su victoria y eso le da fuerzas.
Necesitará un mes de hospital para recuperarse. Hay dudas sobre si esa edición
la acabaron tres o si fueron cuatro los valientes finalizadores, ya que Van
Hauwaert, todo un ganador de Roubaix, según algunos acabó cuarto y según otros
fue descalificado por hacer parte del recorrido en coche.
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